Cómo reporta un panel a la central de monitoreo: rutas, protocolos y los parámetros que se atoran

Cuando un panel no llega a la central, el problema casi nunca es el panel. Suele ser un número de cuenta mal capturado, un protocolo que la receptora no negocia, o un tiempo de handshake demasiado corto para el enlace que hay en medio.

Este artículo pone en orden qué se configura de cada lado y con qué rangos, para acortar el diagnóstico.

Las rutas por las que puede salir un evento

FORCE define hasta dos estaciones centrales de monitoreo, ECM 1 y ECM 2, cada una con su nombre de hasta 16 caracteres y su propio código de bloqueo para proteger las definiciones de comunicación.

Para cada estación se eligen rutas. Teléfono por línea conmutada. Voz por celular, que usa el canal de voz. Red por Ethernet. Y datos por celular. Cada ruta tiene su configuración y se puede marcar cuál es la principal.

Por línea telefónica se programa el ID de cuenta, con rango de 1 a 999999, y se puede dar un número distinto a cada partición. Si solo se captura el de la primera partición, ese mismo se usa para todas las demás, lo cual es cómodo y también es la causa de que varios clientes lleguen a la central con la misma cuenta cuando nadie revisó ese detalle. Se admiten hasta 4 números telefónicos de hasta 16 dígitos cada uno.

Por red se capturan hasta dos direcciones IP o URL con su puerto respectivo, y un intervalo de supervisión que sale de fábrica en 5 minutos y acepta desde 0, que apaga el reporte, hasta 59 minutos con 59 segundos. Ese reporte de supervisión llega al receptor IP de la central. Los datos por celular usan los mismos parámetros que la red.

Los protocolos

FORCE elige el protocolo de una lista: ContactID, que es el valor de fábrica, PID, SIA10 y NPAF. El ID del sistema es un parámetro que solo pide NPAF, y se consulta con la central.

Un detalle que la propia documentación de PIMA advierte y que conviene tomar en serio: para la funcionalidad de los protocolos PID y SIA recomienda consultar con su departamento de soporte. Si tu central opera en SIA, ese es el primer correo que hay que mandar, antes de prometerle nada al cliente.

Handshake, kissoff y las esperas que tumban el reporte

Estos tres parámetros son los que más veces resuelven un reporte que no cierra.

El tiempo de handshake es cuánto espera el panel el saludo de la receptora antes de colgar y volver a marcar. Sale de fábrica en 20 segundos y acepta de 20 a 250 segundos. El tiempo de kissoff es cuánto espera la despedida antes de reenviar el mensaje anterior, viene en 0 milisegundos y acepta de 1 a 5000, y la recomendación es cambiarlo solo cuando hay retardos reales en la comunicación. La frecuencia de handshake se elige entre Lo-Hi, que es el valor de fábrica, 1400, 2300 y SIA.

Al lado de eso está el número de marcaciones, que define cuántas veces reintenta el panel antes de generar un reporte de falla de comunicación cuando no recibe confirmación.

El test periódico se programa como una hora del día, y por separado hay un intervalo de test en horas. Si el intervalo pasa de 24 horas, el contador se reinicia cada vez que se superpone con el test periódico programado.

Cómo era en la era Hunter

Quien todavía atiende paneles Hunter y Captain trabaja con otra lógica. Ahí el protocolo por línea telefónica se definía con dos valores numéricos, A y B, que cambiaban según el formato y según la frecuencia de negociación con la receptora. De fábrica reportaba en Contact ID con A en 0 y B en 230. Un tercer valor, T, definía el número de estación para reportes por radio, y ese dato lo entregaba PIMA en el documento del driver MCARD de la tarjeta Sentinel correspondiente.

Los códigos de reporte 4×2 se capturaban en hexadecimal y venían en FF. Dejarlos en FF hacía que el sistema usara Contact ID o los formatos PAF y NPAF de PIMA. Para convertir un evento a Contact ID se le restaba 100 al número del evento y el resultado se pasaba a hexadecimal.

En radio se configuraba cuántas transmisiones hacer y cuántos cuadros meter en cada transmisión, con un intervalo entre transmisiones fijo de 10 segundos que no se puede cambiar. La espera máxima de confirmación era de 60 segundos tanto por línea telefónica como por módulo celular, y el retardo de kissoff se capturaba en múltiplos de 250 milisegundos. El canal principal se elegía entre telefónico, GSM o red, y si fallaba el panel intentaba por los otros dos sin dejar de insistir en el primero.

Qué hay del lado que recibe

El SENTRY es una receptora y decodificadora autónoma en gabinete metálico. Admite hasta 4 líneas telefónicas y 2 canales de radio de largo alcance, más enlace IP, con licencia independiente por canal de entrada. Guarda un buffer de 200 reportes y se integra con el software de central por Ethernet y por RS-232.

La tarjeta SENTINEL para PC maneja 4 líneas telefónicas y 2 receptores de radio, y admite hasta 4 tarjetas en una misma computadora, llegando a 8 canales de radio y 16 líneas telefónicas. Soporta CID, SIA y PID.

El SAR-100 es un repetidor independiente basado en la tarjeta SENTINEL, con comunicación bidireccional, que retransmite eventos de radio a la central por radio, por línea telefónica o por Ethernet. Incluye un canal de radio, viene en gabinete rugoso a prueba de agua con batería de 20 Ah, y trae 2 entradas de zona y tamper.

Para recepción sobre IP existe el software receptor que trabaja por LAN, WAN y TCP/IP. Y el Alarm Controller es una aplicación de Windows que recibe eventos y además controla sistemas: armar, desarmar, activar salidas y parar sirena. Su comunicación IP va por Ethernet o celular con cifrado AES de 128 bits, soporta FORCE y VISION, y corre en Windows 7 y 10.

El radio no perdona la improvisación

Para reporte por radio de largo alcance hay transmisores VHF y UHF con rangos definidos. El VHF cubre de 136 a 156 MHz en su versión L y de 154 a 174 MHz en la H, y puede trabajar en dos frecuencias del mismo rango. El UHF se divide en cuatro versiones que cubren de 400 a 435, de 435 a 470, de 470 a 500 y de 480 a 510 MHz.

La documentación de recomendaciones de instalación para centrales es clara en que el alcance y la cobertura por radio varían según la ubicación geográfica de la estación, la presencia de montañas, cerros y puntos bajos, las antenas de microondas, radio y televisión que haya cerca, la altura de la torre o mástil y su campo de vista, y la ubicación y línea de vista de los repetidores.

Esa misma documentación recomienda que la instalación y el ajuste del radio base, la antena externa, la torre y la tierra física los haga una compañía local experta en radiofrecuencia, con revisión periódica. Es una de las pocas advertencias de un fabricante que conviene seguir al pie de la letra.